Cuando llega la ‘operación bikini’, una de nuestras mayores preocupaciones es cómo acabar con la flacidez y la celulitis. No hay que engañarse con tratamientos y dietas milagrosas, la única manera de combatirla es eliminar de la dieta los alimentos que nos perjudican y poner en marcha un plan de ejercicios para devolver todo a su sitio. ¡Vamos a ello!
Embarazo, dietas ‘milagro’ para perder peso en poco tiempo, contaminación, falta de hidratación, una mala alimentación… Son las causas más frecuentes – además de las propias de la edad- de la aparición de las flacidez y pérdida de elasticidad de la piel, según dicen expertos dieteticos: “Hay que tener cuidado con las dietas que someten a nuestro organismo a un estrés dietético de eliminación acelerada de peso para evitar el envejecimiento innecesario de la piel y músculos que, en la mayoría de casos, pierden nutrientes y elasticidad dando lugar a la flacidez o envejecimiento cutáneo”.
Así debe ser la dieta para acabar con la flacidez
La alimentación va a ser el mejor tratamiento para acabar con la flacidez en zonas como la cara, párpados, mejillas, cuello, parte posterior de los brazos, la caída de los pechos, en abdomen y caderas, sobre las rodillas y glúteos… Para ello, tu dieta debe ser:
- Equilibrada en su contenido de hidratos de carbono, proteínas y grasas.
- Hidratante, con líquidos drenantes, para evitar la retención de líquidos y celulitis.
- Saciante, para ser compatible con el fuerte ejercicio físico diario necesario en un tratamiento para la flacidez.
- Rica en precursores hormonales naturales, proteínas, vitaminas y oligoelementos que ayudarán a dar la piel un aspecto joven.
- Sin alcohol, sin café, sin conservantes ni aditivos que deshidratan y envejecen la piel.
Alimentos aconsejables para la flacidez

- Frutos secos sin sal (aceites esenciales)
- Frutas secas: dátiles, pasas, arándanos (aceites esenciales y glúcidos)
- Pescados y mariscos (proteínas, aceites, omega 3, grupo vitamina B y minerales)
- Carne roja (proteína de alto valor biológico)
- Aves y huevos (colágeno y demás proteínas y grupo vitamina B)
- Legumbres (hierro, ácido fólico, fibra y demás minerales)
- Aceite de oliva (ácido oleico presente en las membradas de las células de la piel)
- Frutas muy cítricas: limonadas, kiwi, fresas, mango, granada, lima, pomelo (vitaminas)
- Hortalizas vedes (fibra y vitaminas y minerales)
- Pimientos, zanahorias, calabaza, tomate, brócoli, espinacas, acelgas… (ricos en betacarotenos, que son antioxidantes protectores solares de la piel )
- Plátano, higos, aguacate, coco… (grasas vegetales hidratantes )
- Cúrcuma, jengibre, ginseng… (estimulan la micro circulación)
- Hierbas aromáticas (ricas en minerales, y sustancias detox)
Tu plan de entrenamiento contra la flacidez

El ejercicio va a ser imprescindible para reafirmar la piel flácida. Para ello, te aconsejamos que sigas los consejos de tu entrenador(a) que te asesore de cuáles son los más indicados para conseguir tu objetivo. La secuencia debes ser de 2 días de musculación, 1 de cardio con CORE y repetir las 2 primeras rutinas los 2 días siguientes.
Para terminar… un automasaje tonificante con aceites esenciales
Puedes tonificar las piernas en casa conun masaje diario con aceites esenciales como el romero o el jengibre. ¡Solamente necesitarás unos pocos minutos!
Cómo: Pequeñas palmaditas suaves y rítmicas, con la mano en posición vertical, que estimularán tus músculos sin dañarlos. Al ser un automasaje, realiza las fricciones en zonas accesibles del cuerpo, incluyendo los brazos y las piernas. Si tienes poco tiempo, es mejor centrarse únicamente en las piernas, con el fin de despertar el torrente sanguíneo al mismo tiempo que los músculos.
